“Antes atendía unas 30 consultas al mes y dependía de lo que llegara por recomendación. Hoy mantengo alrededor de 90 al mes de forma estable, y llevamos tres años así. En el mismo periodo tripliqué los pacientes que llegan a quirófano. Lo que más valoro no es el número: es poder planificar la programación quirúrgica en lugar de improvisarla mes a mes.”